domingo, 14 de abril de 2013



¿Somos Amigos?


"Sólo los tontos tienen muchas amistades. El mayor número de amigos marca el grado máximo en el dinamómetro de la estupidez." Pio Baraja

Durante éstas últimas semanas, mi mente ha estado preguntándose de manera repetitiva, el fenómeno por el cual todo hombre está destinado a pasar: "[La prueba del amor] en una amistad", suena un tanto cómico y a la vez ridículo, pero qué indiscutiblemente es cierto. 
A pesar de mis pocos años de vida, son grandes las experiencias y lecciones que he aprendido en cuanto al tema de los amigos.

Los amigos, son un bálsamo para nuestra vida. Son aquellos que conocen nuestras debilidades, fortalezas, defectos, cualidades y a pesar de todo, se mantienen siendo nuestros amigos compartiendo momentos de dificultad y alegría.  En base a lo anterior, ¿Quién no quiere tener un amigo? Pues, el que diga que no, va en contra de la naturaleza propia del hombre, puesto que la misma nos llama a complementarnos, y aperturarnos hacia los demás. 
Sin embargo, las cosas pueden tornarse un poco delicadas y difíciles, cuando no sabemos sobrellevar ese tipo de relaciones. 

Como diría el sabio Aristóteles: "Algunos creen que para ser amigos basta con querer, como si para estar sano, bastara con desear la salud." Creo firmemente, que el tener una relación de amistad, es la más difícil relación que una persona pueda tener, ya que son muchos los compromisos (implícitos) que dos personas        involuntariamente "acuerdan" para que dicha relación funcione; por ejemplo: Ser leales, sinceros, serviciales, respetuosos, comprensivos, atentos, etcétera, [y todos ellos sin que estemos frente a un notario, ministro  religioso, ante el cual  firmemos un contrato, acta, o cualquier otro documento en el cual se establezcan obligaciones recíprocas por tiempo indefinido]. 
Ninguno de nosotros se ha detenido a pensar en ello, ya que si alguno de nosotros exigiera obligatoriamente algunos de los requisitos anteriores, probablemente nos  quedaríamos sin amigos. 

Conforme las  distintas etapas de nuestra vida,  todos pasamos por distintos períodos en el cual podemos llamarnos   "populares" ya que  tenemos bastedad de amigos; pero con el paso del tiempo, todos aprendemos la importancia de SER Y TENER UN AMIGO, y es cuando entonces, probablemente nos damos cuenta que se cumple la frase coloquial de: "puedo contar mis amigos con los dedos de ambas manos" [y a veces hasta nos sobran algunos cuantos dedos].

Es mejor quedarse con esos pocos deditos que tienen nombre, son queridos e indispensables en esta vida. Porque si aún siguen ahí, a pesar de todo, merecen tu amor. Si te tomaste tiempo en llegar a conocer a profundidad a cierta persona, en tomarle cariño y construir momentos inolvidables, hay que ser lentos en cambiar a dichas personas. 
Si alguien te considera como su amigo, ¡Qué Gran Honor!

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