¿Somos Amigos?
"Sólo los tontos tienen muchas amistades. El mayor
número de amigos marca el grado máximo en el dinamómetro de la estupidez."
Pio Baraja
Durante éstas últimas semanas, mi mente ha estado
preguntándose de manera repetitiva, el fenómeno por el cual todo hombre está
destinado a pasar: "[La prueba del amor] en una amistad", suena un
tanto cómico y a la vez ridículo, pero qué indiscutiblemente es cierto.
A pesar de mis pocos años de vida, son grandes las
experiencias y lecciones que he aprendido en cuanto al tema de los amigos.
Los amigos, son un bálsamo para nuestra vida. Son aquellos
que conocen nuestras debilidades, fortalezas, defectos, cualidades y a pesar de
todo, se mantienen siendo nuestros amigos compartiendo momentos de dificultad y
alegría. En base a lo anterior, ¿Quién no quiere tener un amigo? Pues, el
que diga que no, va en contra de la naturaleza propia del hombre, puesto que la
misma nos llama a complementarnos, y aperturarnos hacia los demás.
Sin embargo, las cosas pueden tornarse un poco delicadas y
difíciles, cuando no sabemos sobrellevar ese tipo de relaciones.
Como diría el sabio Aristóteles: "Algunos creen que
para ser amigos basta con querer, como si para estar sano, bastara con desear
la salud." Creo firmemente, que el tener una relación de amistad, es la
más difícil relación que una persona pueda tener, ya que son muchos los
compromisos (implícitos) que dos personas
involuntariamente "acuerdan" para que dicha relación funcione;
por ejemplo: Ser leales, sinceros, serviciales, respetuosos, comprensivos,
atentos, etcétera, [y todos ellos sin que estemos frente a un notario, ministro
religioso, ante el cual firmemos un contrato, acta, o cualquier
otro documento en el cual se establezcan obligaciones recíprocas por tiempo
indefinido].
Ninguno de nosotros se ha detenido a pensar en ello, ya que
si alguno de nosotros exigiera obligatoriamente algunos de los requisitos
anteriores, probablemente nos quedaríamos sin amigos.
Conforme las distintas etapas de nuestra vida, todos pasamos por
distintos períodos en el cual podemos llamarnos "populares" ya
que tenemos bastedad de amigos; pero con el paso del tiempo, todos
aprendemos la importancia de SER Y TENER UN AMIGO, y es cuando entonces,
probablemente nos damos cuenta que se cumple la frase coloquial de: "puedo
contar mis amigos con los dedos de ambas manos" [y a veces hasta nos
sobran algunos cuantos dedos].
Es mejor quedarse con esos pocos deditos que tienen nombre, son queridos e
indispensables en esta vida. Porque si aún siguen ahí, a pesar de todo,
merecen tu amor. Si te tomaste tiempo en llegar a conocer a profundidad a
cierta persona, en tomarle cariño y construir momentos inolvidables, hay que
ser lentos en cambiar a dichas personas.
Si alguien te considera como su amigo, ¡Qué Gran Honor!
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