Este post, es de un tema de suma controversia en nuestros días, de mucha importancia en mi vida particularmente, puesto que es un tema que defiendo, comparto y ha llegado a formar parte de mi ideología.
Hoy, hace apenas unas cuantas horas, la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos de América, ha dado un "fallo histórico", como muchos lo han categorizado, puesto que ahora las parejas gays tendrán ciertos beneficios federales, dejando la puerta abierta a la posible legalidad de las uniones gays. No le denomino matrimonio, puesto que el matrimonio tiene ciertas características esenciales, y entre ellas se encuentra la individualidad de la persona, es decir, que sólo puede denominársele matrimonio a aquel que se encuentra conformado por hombre y mujer.
Mi defensa al matrimonio natural, no deviene únicamente de una creencia religiosa, nótese el únicamente. Sin embargo, mi defensa se ha visto reforzada por la naturaleza propia del hombre, por el Derecho Canónico, y el Derecho Natural (debo admitir que me encuentro en la postura de ser iusnaturalista). Dicho lo anterior, entro al fondo del asunto.
“La persona humana tiene una estructura óntica determinada. El hombre, cada hombre, no se da a sí mismo su propio ser, no sólo porque no opera él su paso a la existencia, sino también porque la estructura de su ser le es dada”. Es decir que la persona humana en cuanto a su estructura, se encuentra determinada, nuestra naturaleza se encuentra determinada. Sencillamente yo no me doy existencia, yo no me doy mi ser.
Cada uno de nosotros se encuentra conformado por ciertas características y estructura ya proporcionadas, un ejemplo claro (el meollo del asunto): “la dimensión sexual que ordena a la integración del hombre y de la mujer en el matrimonio”, es decir que el matrimonio responde a un llamado natural, debido a nuestra estructura sexual.
Al mismo tiempo, el matrimonio forma parte de nuestro dinamismo personal, el dinamismo personal no es más que la consecución de nuestros propósitos como personas.
La estructura óntica (para que quede claro) se plasma en:
A) Cada hombre está constituido naturalmente en varón (estructura viril) o mujer (estructura femenina); es decir, cada persona, físicamente responde a una estructura.
B) En la mutua y natural atracción entre el varón y la mujer: es decir que nuestra naturaleza se ve atraída hacia el sexo opuesto, como complementación. (Mi media Naranja)
C) Tendencia o impulso natural a unirse en matrimonio: la finalidad de toda persona humana, se ve perfeccionada con el matrimonio.
Nuestra finalidad, nos enriquece, nos ordena a perfeccionarnos, a cumplir con nuestra vocación previamente estructurada. Es por ello, que de forma lógica, podemos concluir que nuestra naturaleza no se ha equivocado al establecer reglas para la convivencia y permanencia de las personas humanas. Ha obrado de forma perfecta al crear a dos individuos físicamente distintos, así como en su capacidad, sensibilidad, e interior. Nuestra finalidad última se encuentra en la perfección y creación de una familia, que de otra forma no podría lograrse, y por lo tanto el hombre y la mujer se verían frustrados en la búsqueda de su perfección.
